Oaxaca impulsa el campo con semillas mejoradas de maíz y frijol en los Valles Centrales
En los Valles Centrales de Oaxaca, la milpa continúa siendo el eje de la vida comunitaria, pero ahora se fortalece con innovación científica. A través de un esfuerzo conjunto entre instituciones de investigación y educación, se realizó la entrega de semillas mejoradas de maíz y frijol para beneficiar directamente a mil 750 productoras y productores.
Este programa forma parte del proyecto Producción de semilla de variedades nativas y mejoradas, que busca fortalecer la soberanía alimentaria y mejorar la productividad agrícola en regiones con condiciones climáticas adversas.
Semillas mejoradas adaptadas al clima y suelo de Oaxaca
Durante la jornada se distribuyeron 22 mil kilogramos de semillas de maíz, correspondientes a las variedades Jaltepec y San José, así como 600 kilogramos de frijol criollo de la variedad Tiltepec.
Destaca la variedad de maíz Jaltepec, la cual puede alcanzar un rendimiento de hasta 5 toneladas por hectárea, incluso en condiciones de sequía con precipitaciones menores a 500 milímetros, lo que representa una alternativa viable frente a los efectos del cambio climático.
Escuelas de campo impulsan prácticas agrícolas sostenibles
Como parte integral de la estrategia, se implementaron Escuelas de Campo, donde las y los productores reciben capacitación práctica para mejorar sus cultivos y adoptar técnicas sostenibles.
Entre los conocimientos que se promueven destacan:
Roturación vertical: técnica que mejora la aireación del suelo.
Nutrición inteligente: combinación de fertilización agroecológica y química.
Soberanía alimentaria: reducción de la dependencia de insumos externos.
Estas acciones permiten que las parcelas se conviertan en espacios de innovación, donde el conocimiento científico y la experiencia campesina se complementan.
Impacto productivo y social en la región
La iniciativa ya muestra resultados significativos en la región:
1,100 hectáreas de maíz establecidas
50 hectáreas de frijol cultivadas
1,750 familias beneficiadas
Además de fortalecer la producción agrícola, este esfuerzo impulsa la economía local y fomenta el desarrollo sostenible en las comunidades rurales.
Colaboración entre ciencia y tradición para un futuro sostenible
Uno de los aspectos más relevantes del programa es el diálogo entre investigadores y productores, lo que permite adaptar las soluciones tecnológicas a las necesidades reales del campo.
La combinación de innovación científica y saberes tradicionales demuestra que es posible construir un modelo agrícola resiliente, capaz de enfrentar los desafíos actuales y garantizar la seguridad alimentaria en México.
En Oaxaca, sembrar la tierra también significa sembrar futuro, con respeto, conocimiento y trabajo comunitario.







