El comercio energético mundial enfrenta una crisis crítica este domingo 8 de marzo de 2026, tras la paralización casi total del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. La tensión bélica entre Irán y el bloque conformado por Estados Unidos e Israel ha provocado que los precios del crudo Brent y West Texas Intermediate (WTI) superen los 115 dólares por barril, alcanzando niveles no vistos desde 2022.

El bloqueo en el paso de Irán y Omán paraliza el comercio energético

El colapso de esta arteria, situada entre Irán y Omán, se intensificó luego de que ataques iraníes alcanzaran a seis buques comerciales, deteniendo el flujo de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo. Esta situación responde a la ofensiva iniciada el pasado 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel atacaron depósitos e infraestructura en Irán, lo que desencadenó una represalia de Teherán con el lanzamiento de más de 1,000 drones y cientos de misiles contra aliados de Washington en el golfo Pérsico.

Repercusiones en el peso mexicano y la respuesta de Donald Trump

La incertidumbre sobre la duración del conflicto ha generado una fuerte aversión al riesgo en los mercados internacionales. El crudo Brent registró un avance del 25.22%, mientras que el gas natural en Europa se disparó un 50% en la última semana. Analistas financieros, como Gabriela Siller de Banco Base, advierten que la oferta global de energéticos está comprometida debido a que la guerra amenaza con prolongarse durante meses. En el ámbito cambiario, el peso mexicano rompió la barrera de las 18 unidades por dólar, mientras que las bolsas asiáticas sufrieron caídas superiores al 6%.

Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump calificó el alza de precios como un “precio muy bajo a pagar” a cambio de la neutralización de la amenaza nuclear iraní. No obstante, su administración ha comenzado a ofrecer seguros y escoltas navales para intentar reactivar el tránsito de petroleros, aunque las compañías navieras aún dudan en cruzar la zona.

La importancia estratégica de la ruta para el mercado energético mundial

El estrecho de Ormuz es un paso geográfico vulnerable de apenas 50 kilómetros de ancho, por donde transitan diariamente unos 20 millones de barriles de crudo, destinados principalmente a mercados asiáticos. Históricamente, Irán ha utilizado su control sobre estas aguas como herramienta de presión geopolítica.

Actualmente, solo Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos poseen oleoductos para sortear el estrecho, pero su capacidad es limitada (2.6 millones de barriles diarios), lo que resulta insuficiente para cubrir la demanda mundial si el bloqueo persiste. De continuar el cierre durante meses, expertos advierten que el precio del petróleo podría escalar hasta los 200 dólares por barril.

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